lunes, 13 de julio de 2009

LUZ - OSCURIDAD: INVISIBLE - VISIBLE. El mensaje de las sombras.



La conocida frase de Antonio Machado, "el ojo no es ojo porque te mira, el ojo es ojo porque te ve" nos transporta al mundo de la apreciación de la luz y sus "valores", entendidos estos valores como gradientes o intensidad de luz en el lenguaje del Dibujo y como valor en sí mismo por las capacidades que a modo de herramientas para apreciar el Mundo, nos ofrecen.

La oscuridad no es la nada, ni vacío, es como en la cultura oriental lo mismo que la luz, solo que, como hemos comentado antes, existen distintos gradientes o intensidades, hasta llegar al negro, negritud, oscuridad total, no la nada, sí la ausencia de luz.
En el caso de la ceguera total, sea por imposibilidad física de ver, sea porque quien mira no ve más allá de la superficie, la luz sigue estando ahí aunque uno no la vea, no la valore ni en intensidad, ni en sus múltiples matices.
Podemos notar su temperatura, sus vibraciones, cómo se posa, cómo atraviesa, cómo empapa y cala, cómo sale despedida y es reflejo.
A modo de tono musical, en silencio, las cosas permanecen en el mismo lugar y podemos aprender a conocer y "ver" de modos diferentes nuestro entorno graduando la intensidad de luz y pararnos a observar las emociones que ello provoca.
Apreciando estos hechos, fenómenos, podemos además lograr una gran percepción de nuestro entorno y una nueva luz aparecerá sobre esos hechos y esas cosas, gracias al despertar de otros de nuestros sentidos o la capacidad de matizar y profundizar en sus posibilidades,desarrollando nuestra mente en su capacidad de percepción.

La existencia de los elementos que componen nuestro Mundo, no está determinada por la apreciación singular, particular, de éstas.
La poesía nos habla de ello. Unos pueden ver donde otros no ven nada.
Una persona que no tenga posibilidad de ver, puede ver más allá de lo que muchos ojos que miran, no ven.

En el capítulo del Último Universalista, el autor de ¿Juega dios a los dados?, Ian Stewart, nos presenta a un hombre, Henri Poincaré, un matemático "buscador de principios generales, el último de los tradicionalistas y el primero de los modernos".
"Después de Poincaré vinieron los especialistas" pero fue él quien "fundó la moderna teoría cualitativa de los sistemas dinámicos".
Stewar en un estilo maravilloso tratándose de un libro de física contemporánea, sobre la famosa Teoría del Caos de los años 80's, dice así y trascribo literalmente porque el texto me parece de una importancia enorme y escrito con una belleza conmovedora:

"El lugar, la persona. Pero la época no era lo suficientemente adecuada, y la cultura todovía menos. Cuando los científicos comenzaron, por primera vez, a explorar en las profundidades oceánicas, sus redes izaron los restos extraños y horribles de monstruos de color oscuro. Sólo cuando los batiscafos equipados con focos fueron capaces de explorar las profundas fosas marinas, se pusieron de manifiesto las numerosas y delicadas bellezas y el colorido de estas regiones remotas. ES DIFÍCIL JUZGAR LA BELLEZA A PARTIR DE UN CADÁVER. Lo mismo le sucedía a Poincaré. Se asomaba al abismo del caos, discernía algunas de las formas que estaban escondidas dentro; pero el abismo estaba oscuro todavía, y confundió con monstruosidades algunas de las cosas más bellas de la matemática. Poincaré llegó a la profundidad, pero le faltaron los medios para iluminarla. Le tocó a otra época, armada con la propia teoría de Poincaré, .....junto con los ordenadores y otras ayudas técnicas, el ver brillar la luz que le revelara esa belleza en las profundidades caóticas.
Pero no popdrían haberlo hecho nunca si Poincaré no hubiese explorado el camino hacia el borde del abismo".

Es en el abismo cuando el hombre acepta el reto del cambio. Es de agradecer pues a quienes sueltan sin tener donde agarrar y se lanzan al supuesto vacío de que no le espere la certeza en el otro lado.
La sombra a veces es un baño de negritud en los colores, otras, forma un agujero profundo, otras, parece que todo se evaporó y no hay nada.
La inercia nos merma los sentidos y la rutina nos atrapa en las labores repetidas como si nuestra vida tuviera por escenario una fábrica.

Comencé este bloque de trabajo con estos pensamientos y recuerdos de lecturas que me aportaron y me siguen aportando en estos días, contraponiendo luz-oscuridad con visible-visible.

Podemos ver de muchas maneras, saber ver es saber que no solo está ahí, sino desarrollar la capadidad de profundizar en la esencia, en la naturaleza de las cosas, en la valoración y aceptación de la otredad.
En el gusto de conocer y recorrer con los sentidos lo que fuera de nuestro cuerpo habita, el mundo está ahí, abramos o no los ojos, nos rodea.

Aquí dejo algunas fotos donde la luz y la sombra conviven en un equilibrio de fuerzas de sorpresa y belleza.

Buen día.
Mua.

Ulma

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